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Archivos Mensuales: junio 2012

El día de ayer mencione que el segundo mejor cuento de “Sueños de Robot” era precisamente ese con el mismo nombre del libro. Deliberadamente omití al que consideraba el mejor cuento de la recopilación, porque quería compartirlo con ustedes el día de hoy, aunque pueda parecer un poco larga la lectura, los invito a leerlo completo, pues en verdad vale muchísimo la pena.

La Última Pregunta

La última pregunta se formuló por primera vez, medio en broma, el 21 de mayo de 2061, en momentos en que la humanidad (también por primera vez) se bañó en luz. La pregunta llegó como resultado de una apuesta por cinco dólares hecha entre dos hombres que bebían cerveza, y sucedió de esta manera:

Alexander Adell y Bertram Lupov eran dos de los fieles asistentes de Multivac. Dentro de las dimensiones de lo humano sabían qué era lo que pasaba detrás del rostro frío, parpadeante e intermitentemente luminoso -kilómetros y kilómetros de rostro- de la gigantesca computadora. Al menos tenían una vaga noción del plan general de circuitos y retransmirores que desde hacía mucho tiempo habían superado toda posibilidad de ser dominados por una sola persona.  Read More

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Cuando uno habla de libros de Ciencia Ficción indudablemente en algún momento debe mencionar a Issac Asimov. Y es que aunque todos digan que H. G. Wells o Julio Verne son los padres de este genero, Asimov es por lo menos uno de los pilares del mismo, y hoy hablaremos de uno de sus tantos libros.

***SPOILERS***

Sueños de Robot, es una recopilación de cuentos e historias breves de Asimov; algunos de ellos, parte de la extensa mitología que su mundo de robots genero. Fue publicado en 1986 y que a excepción del cuento homónimo, todos los demás habían sido ya publicados en algún momento por el autor, ya fuera en revistas, o en algunas otras recopilaciones, como la famosa “Yo, Robot” (que por cierto, no tiene mucho que ver con la película ya que esta sólo usa algunos nombres y sucesos), de hecho esto fue lo que ocasiono que apenas esta semana me dedicara a leer esta obra, pues cuando la comencé a leer y vi cuentos que ya había leído, pensé que sería el mismo caso con la mayoría.

Afortunadamente no fue así, y a excepción de un par de historias, todas las demás fueron nuevas completamente para mi, y que me permitieron ampliar un poco más el catalogo de lo que conozco del autor. En Sueños de Robot no nos encontramos pese a su título sólo con relatos de robots, si bien hay algunos de ellos, también tenemos otros que nos hablan de la exploración espacial que llevo a cabo el hombre, inteligencias extraterrestres, y su supercomputadora Multivac; pero además de todo, nos encontramos con esa crítica que Asimov suele poner en sus historias hacia ciertos aspectos de la sociedad.

Lo de las inteligencias extraterrestres por cierto, fue nuevo para mi, pues en ningún otra obra de Asimov que había leído, me había encontrado con “extraterrestres” como tal, por lo general es la idea solamente la que se da, pero muy ambigua. La escritura de Asimov la disfruto de sobremanera pues antes que escritor, el señor se consideraba a sí mismo como un científico (de hecho tiene publicados también bastantes libros de ciencia “pura”), y eso se aprecia enormemente en su obra, pues cuida magistralmente los detalles relacionados a las ciencias como pocos autores podrían hacerlo, y vuelve por lo mismo la lectura mucho más amena para aquellos que como yo, sufren cuando leen errores científicos garrafales en las obras.

Hablando de las historias que lo conforman, el cuento Sueños de Robot por ejemplo, creo que es el segundo mejor presente en la obra, y fue uno de los que sirvió para el desarrollo de la película “Yo, Robot”, nos amplia un poco la idea de las tres leyes y sus fallas fundamentales, y ahonda también en una de mis personajes favoritos, Susan Calvin, “la leyenda” como le dicen ahí.

Veintiún cuentos recopilados en menos de 500 paginas, todos tan entretenidos que te invitan a seguir leyendo; y al igual que ellos, los invito yo a no perderse este excelente libro.

Antes que nada me disculpo por no haber escrito nada en todos estos días, pero desafortunadamente la escuela ha consumido gran parte de mi tiempo ultimamente. En fin dicho eso continuemos hablando de la película del día de hoy.

“Leon: The Professional”, es el nombre de una película aparecida en 1994 protagonizada por Jean Reno en el papel titular, Gary Oldman interpretando a un agente corrupto de la DEA, y a Natalie Portman en la que habría de ser su primer película, interpretando a Mathilda.

**SPOILERS**

Leone “Leon” Montana es un asesino a sueldo para la mafia, y viviendo una solitaria vida en Nueva York, mantiendose ocupado entre trabajos haciendo ejercicio y cuidando a su “mejor amigo”, una planta que tiene en su apartamento. Un día conoce a Mathilda, una niña de 12 años con un ojo morado y que esta fumando un cigarro, hija de padres abusivos y desconectados por completo de la vida de la niña. Su padre se dedica a guardar drogas para algunos oficiales corruptos de la DEA, pero estos al darse cuenta que les ha estado robando parte de la mercancía, deciden “ocuparse del problema” y masacran a toda la familia. Mathilda que por azares del destino estaba fuera comprando, se salva de ser asesinada después de suplicar a Leon por su ayuda y logra conseguir refugio antes de que descubran que ella también vivía en esa casa.

Es así como da inicio una relación de lo más extraña.

Leon The Professional no es una película de acción como la conocemos generalmente, a excepción de la escena con que se abre la historia y del desenlace, no tenemos grandes escenas donde desborde adrenalina. Lo que sí tenemos es un excelente desarrollo de los personajes, desarrollo que pocas veces llegamos a ver en una película de esta clase.

Justo desde el comienzo de la película nos encontramos con dos personajes con los que empatizamos casi inmediatamente y todo gracias a la excelente actuación que ambos nos brindan (sin demeritar en absoluto a Oldman por supuesto), y que logran que en verdad olvides que tienes frente a ti a dos actores, y pienses en ellos en verdad como Mathilda y como Leon. Natalie Portman nos brindó en esta película una de sus mejores actuaciones de toda su carrera (habrá quien diga que Black Swan fue mejor, pero me quedo con esta), pero Reno se lleva las palmas por mucho en la obra.

Tenemos a un personaje que mata para vivir, un personaje que tiene que ser malo por toda regla que pueda existir, pero que una vez que observas como mira embobado a Gene Kelly bailando, te transmite una humanidad que te hace quererlo y aceptarlo, y más aún perdonarle el ser un asesino.

Y es que eso es lo que hace bueno a la película, por separado tenemos actuaciones fenomenales, pero juntas, tenemos algo magistral. Mathilda que con su mera presencia vino a transformar por completo la vida de un asesino, y el asesino que sin proponérselo transformo la de ella, y es que las escenas de las clases que ella le da por ejemplo, o la del guante que se pone Leon, son brillantes simplemente.

Una película que nos demuestra que en verdad la actuación es importante, y no sólo llenar de efectos especiales la pantalla (te estoy hablando a ti Transformers), que con poco podemos hacer mucho, y que me recuerda sin lugar a dudas lo viejo que estoy, y el amor que le he profesado a Natalie Portman desde esa edad.

Desde que yo era un niño siempre me ha fascinado la lectura, y siendo niño fue que me dedique a leer generalmente aquellos clásicos de la literatura, clásicos que por lo mismo de mi edad, a la fecha no los recuerdo tan vivamente. Uno de esos clásicos fue Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas escrito por Lewis Carroll, que después de ver la película de Disney (la animada, no la porquería de Burton), corrí a leerlo y me divertí bastante con el libro. 17 años después de leerlo por primera vez, mientras buscaba algo para leer en la Biblioteca Central, volví a dar con él y me propuse releerlo.

Obviando nuestra memoria que siempre nos puede jugar mal pasadas sobretodo tanto tiempo después, no cabe duda que la comprensión que tenemos de niños (aunque a esa edad nos cuesta admitirlo) no se compara a la que tenemos de adultos, y es que una vez que lo volví a leer me dí cuenta de muchas cosas que de niño jamás note, como una parte en la que Alicia comienza a hacer multiplicaciones, nos dice que: “cuatro veces cinco son doce, cuatro veces seis son trece, y que cuatro veces siete son…”; de niño creí que Alicia era tonta, que era una niña que no sabía hacer cuentas, ahora me doy cuenta (y gracias al saber que Carroll era un matemático) que 4×5=12 en base 18, 4×6=13 en base 21, y que 4×7=14 en base 24, si ella hubiera seguido haciendo sus cuentas.

El porque del título en Ingles comenzaré a explicarlo, el libro de “Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas” lo leí la semana pasada, junto con su segunda parte “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí”; pero fue esta semana que leí el mismo libro pero en su idioma original, el Ingles.

Por qué se preguntaran algunos de ustedes, mientras lo estaba leyendo la semana pasada, noté algunas conversaciones que no continuaban muy bien, un ejemplo de eso y parafraseando, es una parte en que el ratón dice que contará un largo y triste cuento, y Alicia responde que en verdad tiene una cola larga. Fue entonces cuando note que en ingles “tale” y “tail” se pronuncian muy similar, lo que ocasiono la confusión de Alicia, y precisamente pensando en cuantos casos más no se pudieran presentar, fue que decidí leer el libro en Ingles.

Claramente eso fue un acierto, y es que sin menospreciar los trabajos de traducción que se hicieron, el libro se disfruta mucho más en Ingles que en Español y si ustedes gozan de un buen nivel en este idioma, deben leerlo en Ingles. Hay cambios muy sutiles al principio de la traducción a la obra original; pero conforme sigues leyendo, notas la melodía por ejemplo con que Carroll redacto la historia, sobretodo en sus poemas como el del Jabberwocky.

Alice’s Adventures in Wonderland y su continuación Through the Looking-Glass, and What Alice Found There, son libros que pueden disfrutar tanto niños como adultos, y prueba de ello es la popularidad que han gozado a través de tantos años desde su publicación. No se queden con la idea errónea (y debo decirlo, estúpida) que la película de Tim Burton generó, tómense una hora libre y disfruten de este bello relato, si tienen hijos o familiares pequeños, incitenlos a leerlo también, y si pueden hacerlo en su idioma original, mucho mejor, créanme que no se arrepentirán.

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